3 dic 2018

Entre los árboles


Observaba de lejos la feria sonriendo para si, habían mezclado varias cosas de distintas épocas además de añadir cosas de eras posteriores; podría dejarlo para si se trataran de las comidas y bebidas a la venta pero eso apenas era una nimiedad con todos aquellos errores que les provocaba risa.

De todas maneras necesitaba relajarse un poco y una incoherente feria “medieval” parecía el lugar adecuado para ella así que empezó a desprenderse de las piezas de armadura encantadas de su traje guanteletes incluidos, se puso una falda encima de mas medias y colocando su jubón encima de esta, se arremango las mangas y se abrió la camisa metiendo dentro de esta su colgante que la identificaba como descendiente del mismísimo Rey Arturo.

Empezó a desatarse el pelo cuando oyó una voz a sus espaldas.

-¿No puedes dejar lo medieval ni cinco minutos?

Se giró sorprendida poniéndose en posición de ataque a pesar de que sus guanteletes fueran lo primero de lo que se desprendió, menos mal que había decidido mantenerse con el antifaz hasta que hubiese terminado de cambiarse.

-…Grayson.

-No te queda tan mal.-dijo examinadora de arriba a abajo, Gwen daba gracias en aquel momento de no haberse desnudado para cambiarse.-Aunque creo que seria mejor si tuvieras una camisola más… abierta.

Dicho eso empezó a acercarse a ella, Gwen retrocedió hasta darse contra un árbol.

-No soy una posadera cualquiera.-le reclamó frunciendo el ceño.

-Ya lo sé “majestad”-dijo mientras se agachaba lo suficiente para pegar su frente a la de ella.-Pero es bien sabido que la realeza siempre ha tenido muchos oscuros secretos cuando se trata de lo que les gusta en la recamara.
Parpadeo intentando dar una mirada amenazante ignorando que el roce de su aliento le daba escalofríos, como aquella mirada le dejaba la boca seca, como su temperatura aumentaba ante la cercanía, el placer que su olor le producía al llenarle los pulmones.

-Y tu eres…-le costaba pensar.-Un pájaro metomentodo ¿me equivoco?

-¿Es lo mejor que se te ocurre?-rió.-Parece que mi presencia te nubla los sentidos.

-Devolver puyas no es lo mio.-se excuso.-A no ser que sea en la arena…

-Me cuesta creer que solo seas buena peleando.-se acerco mas rozando sus narices.-La peleas verbales no son lo tuyo y necesitas mejorar tus tapaderas. Así que, ¿que otras cosas se le dan bien a su alteza? ¿El baile? ¿El arpa?

-La cacería

Dick volvió a reírse ante eso, parece que no le sonsacaría alguna actividad más común en una joven de su edad, aunque aún le quedaba un as bajo la manga.

-¿Y que me dice su alteza del cortejo?-puso su mano en la barbilla para levantarle el rostro.-¿Ha tenido la ocasión de ser cortejada debidamente, majestad?

-¿Por qué ese repentino interés en mi vida privada, Grayson?-frunció el ceño esperando poder ocultar su nerviosismo.

-Es deber poder saber lo que gusta y lo que no para dar un buen espectáculo.-dicho eso bajó más su rostro dejando que sus labios se rozaran.

Y Gwen supo que había perdido en aquel momento, porque en lugar de intentar alejarse alzó un poco mas su rostro aumentando y alargando la caricia. Sintió la sonrisa del talón al saber que había ganado mientras acercaba su cuerpo y convirtió el roce en un beso.

Empezó con delicadeza, algo que no se esperaba de el, como si temiera tentar a la suerte; Grayson profundizó el beso cuando empezó a corresponderle tímidamente mientras su mano libre se posaba en su costado para apegarla a él. El resto del cuerpo Gwen empezó a reaccionar sin que ella fuera consciente de que estaba haciendo y con quien, solo sabia que había alzado las manos y estaban acariciando los cabellos del contrario. Cosa que pareció motivarle porque bajo la otra mano para rodear su cintura en un abrazo posesivo mientras la mordía para poder introducir su lengua en la cálida cavidad de ella.

Y cuanto mas le permitía avanzar mas eufórico y lanzado se mostraba el acróbata, cuando su lengua empezó a tomar parte del beso también su manos empezaron  a desplazarse acariciándola mas lo que desencadeno una series de reacciones por ambos que volvieron el ambiente mas caliente y húmedo. ¿O eran ellos nada más?
La mente de Gwen estaba dispersa, dos partes de ella discutían acaloradamente sobre si dejarse llevar o tomar la iniciativa mientras una tercera emitía señales de alarma. Grayson en cambio estaba en su salsa, con una mano en la cadera y la otra empezando a desatar las cuerdas de jubón que se ceñían como un corpiño a su figura.

Aun le quedaba un buen trecho para terminar cuando llego a la zona del pecho de la heredera, pero con eso le bastaba. Con un gruñido la tomo de los muslos para cargarla contra el árbol apartando la falda en el proceso. Gwen empezó a soltar leves gemidos cuando el talón abandonó sus labios para centrarse en su cuello besando, mordiendo, lamiendo dejándole seguramente más de una marca; las manos de ella se enterraron en sus cabellos mientras sus piernas rodeaban las caderas del contrario haciendo que su erección empezó a rozarse contra ella provocando mas gemidos esta vez de parte de los dos.

Fue cuando una de las manos del acróbata se metió bajo el jubón para acariciarle la parte baja de su seno que su mente empezó a gritar que estaba avanzando a mayores con Dick Grayson, y en medio de un parque donde podría aparecer alguien y verlos para mas inri. Tenía que salir de allí.

Pero se sentía tan bien, no podía imaginar que estaba tan necesitada de ese tipo de contacto.

Fue cuando empezó el vaivén que su mente volvió a pagarse. Lo lamentaría, estaba segura, pero hacia tanto desde la ultima vez que había estado con alguien. Y la fricción de los uniformes se sentía tan bien, que no tardo en mover sus caderas también.

-Ahh… Grayson por…-la voz le temblaba entre gemidos y suspiros.-Por favor mas….
Suplicándole a un talon, seguramente se tiraría al lago en cuanto terminaran pero ahora lo único que deseaba era que fuera más rápido.

-Oui, votre Altesse.-le susurro en un perfecto francés en el oído mientras aumentaba la velocidad .

Hecho la cabeza hacia atrás exponiendo mas piel que Grayson no tardó en reclamar con sus labios mientras intentaba ahogar sus gemidos con su puño. El cual fue retirado por la mano que había estado ocupada con su pecho.

-No, no, no….-suspiro levantando el rostro para mirarle frunciendo el ceño.-Quiero…. oírte, Gwendoline…

Era la primera vez que la llamaba por su nombre, y encima no por el diminutivo. Gwendoline, hacía años que no la llamaban así. Y sonaba deliciosoen los labios de Talón.

El vaivén aumentaba lo único que podía hacer era seguirle el ritmo mientras el enterraba el rostro de su cuello mientras  seguía marcándola. Gwen intentaba controlar al menos el volumen de aquellos gemidos que soltaba justo al oído del acróbata.  ¿Como podía estar disfrutando tanto con ese simple roce mas que cualquier acto que hubiera tenido antes?

Ya no podía más.

-…Richard…-fue lo último que dijo antes de soltar un gemido ahogado.

-Si quieres mas…-susurro en su oído mientras paraba en mitad de su orgasmo.-Tendrás que ser tú quien dé el paso, alteza.

Con cuidado la dejo en el suelo sentada, mientras le bajaba la falda.

-Espero que la princesa disfrute de la feria.-soltó divertido en su oído antes de darle un pequeño tirón en el lóbulo para irse definitivamente.

Hijo de la grandísima. Como si pudiera pensar en algo más después de que la dejara en tal estado.

Buena ella al menos había podido venirse, aun podía sentir su dura erección antes de que se separara y saliera corriendo.

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