
-¡Para!-exclamó Erika entre risas.-Estoy hecha un asco.
-No lo estas.-negó Wally cariñoso sin dejar de acariciar con su nariz en el cuello de la morena.
-Estoy toda sudada y huelo mal, honey.
-Para mi no.-y para demostrarlo paso su lengua por el cuello expuesto de su traje saboreandola.-Estas deliciosa, como siempre, DiN.
Aquello le produjo un escalofrío de placer e inconscientemente alzó las caderas pegándose a las del pelirrojo, cosa que él aprovechó para rodear su cintura y continuar trabajando en el cuello. Parecía que la ducha que tenía pensada después de semejante misión tendría que esperar.
-Tu ganas, darling.-se quitó la gabardina y lanzó sus gafas a un rincón, tomarlo del cuello de su camisa y empezar a besarlo apasionadamente.
El pelirrojo la tomó del trasero para alzarla y cargarla hasta la cama de su dormitorio asignado en la base del equipo. Sin dejar de besarla y agarrándola firmemente disfrutando del tacto de los firmes glúteos bajo los ajustados shorts mientras ella rodeaba su cintura con las piernas pegándose aún más. Si no fuese por las prendas verde botella del traje de DiN seria difícil saber donde empezaba uno u otro.
Cuando se sentó introdujo las manos sobre la camisa acariciando la piel que se encontraba a su paso mientras Erika empezaba a mover las caderas contra él a un ritmo constante y profundo, haciendo crecer el bulto que ya se había empezado a notar en los vaqueros. En un par de minutos los gemidos de ambos empezaron a hacerse más sonoros, la morena intentó desabrocharle los pantalones pero en un parpadeo Wally la había tomado de las muñecas y apresándolas a su espalda mientras se inclinaba a devorar otra vez su cuello.
-Déjalo así…-gruño tras morderla y empezando a aumentar el ritmo levantando sus caderas.
Erika dejó caer la cabeza hacia atrás siendo su pelvis la única parte de ella que parecía ajena a si misma, su cerebro ya empezaba a desconectarse dejándose guiar por las sensaciones. Solo sabia que quería mas de todo, mas labios sobre ella, mas caricias, mas fricción.
Cuando Wally la soltó para posar sus manos en la piel expuesta de sus piernas, ella hizo lo mismo con las suyas en las rodillas de el arqueando la espalda y empezando a moverse en círculos. Clavando aquel bulto contra su entrada, haciendo que la barrera de sus prendas los hiciera mas necesitados de placer.
-Oh, si…-logro decir el pelirrojo ya moviendo las caderas de arriba a abajo a velocidad sobrehumana.-No te detengas, babe.-
-Como si pudiera.-gruño Erika sintiendo como se empapaba por su humedad y su vientre ardía, no aguantaría mas.
Ambos terminaron a la vez, dejando una mancha notoria en sus respectivos pantalones. Wally se dejó caer en el colchón con la respiración acelerada y el rostro rojo por la excitación, Erika sintió como su pecho se hinchaba de orgullo por haber producido aquel estado en el pelirrojo y de calidez al recordar que aquello no era un sueño ni una fantasía. Que amaba lo amaba y el a ella también.
-¿Y tu ducha?-pregunto cuándo se dejo caer encima de el enterrando el rostro en su pecho.
-Déjame recuperar fuerzas.-sonrió cuando la risa de Wally se hizo oír.
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