
La voz de Ariana Grande se oía por los altavoces del portátil en la mesa, calentando aún más el bochornoso ambiente de aquella tarde de verano. Se encontraban en el dormitorio de Erika en casa de sus padres, aprovechando que estos estaban fuera, una por trabajo y otro por un cumpleaños al que llevar al hermano pequeño de la morena. Tenían por lo menos una hora mas hasta que tuvieran compañía.
Los cuerpos de ambos estaban cubiertos por una fina capa de sudor que no podían saber si era por el calor típico de de la época el que provocado por sus besos y caricias.
-Darling…-se quejó la morena cuando Wally se apartó de ella.
Pero sonrió cuando vio que se estaba centrando en apartar del camino sus cortos pantalones y ropa interior mientras repartía besos y mordidas por todas su piernas; produciéndole cosquillas y descargas de placer. No tardó de en llegar a su centro donde se quedó quieto para echarle el aliento haciendo que arqueara la espalda con un fuerte jadeo.
-Wally…-suplico llevando las manos a su cabello.
-¿Por qué debería?-preguntó juguetón con una sonrisa torcida.-Y no me digas porque tu siempre me complaces, siempre lo haces donde nos puedan pillar.
-Por favor, darling.-alzó las caderas hacia el abriéndose más de piernas mostrando su intimidad húmeda y palpitante.-Hazlo, follame con tu boca.
-Vale, vale.-hundió la cabeza en ella consiguiendo un jadeo de placer y un mayor agarre en sus cabellos.
Empezó intercalando besos con lamidas siguiendo el ritmo que Erika le imponía tirando de sus cabellos y moviendo las caderas hacia el, primero levemente pero poco a poco fue aumentando el ritmo por necesidad. Wally empezó a lamer más rápido y más profundo tanteando la entrada con la lengua sin llegar a entrar y tomando el clítoris de la morena con sus labios ganando cada vez más deliciosos sonidos que lo animaban a seguir.
-Más, más…-suplicó la morena entre gemidos tirando de los cabellos con más fuerza.
Wally empezó a vibrar contra ella consiguiendo que las sensaciones aumentaran hasta que la vista de la morena se nublo perdiendo la noción de lo que ocurría a su alrededor. Lo único que podía sentir era la boca del otro en ella y el calor en su vientre que aumentó hasta que la explosión llegó a ella.
-Eres un genio…-murmuro extasiada mientras este subía y se acurrucaba contra ella.
-Gracias.-rió mientras volvía a besarla para continuar.
Cosa que no pudo ser pues oyeron un motor de coche aparcando fuera.
-¡Mierda, mi padre!-se levantó y empezó a vestirse mientras Wally ya había salido disparado hacia el baño.
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