
-Estas son las entradas principales, las de servicio, por aqui nos colaremos…
-El horario de seguridad, las rutas..
-Todas las posibilidades…
-No sabia que planear la misión daba tantos quebraderos de cabeza.-casi gruño Erika llevándose las manos a su rostro.
-Vamos, Rob insiste en que lo hagas.-Wally le apartó las manos y empezó a besarla por todo su rostro.-El confía en tu potencial, y yo también.
La morena se dejó mimar relajándose con los pequeños besos y caricias, pero la incipiente migraña producida por la planificación no quería irse. Era como un taladro que no paraba de en sus sienes.
-Esto me sobrepasa, y no solo por mis habilidades.
-¿Quieres hacer algo para relajarte?-sugirió Wally después de un último beso en sus labios.
-Se me ocurre algo para deshacerme de esta migraña que me ha dado.-insinuó la morena guiando su mano hasta el dobladillo de la camisa.
-Siempre lo mismo, ¿eh?-sonrió torcido.
-No es mi culpa que mi novio sea tan bueno en la cama que me haya vuelto adicta.-lo beso apasionadamente y lo arrastro hasta la cama.
Ya allí, los besos se volvieron mas calientes y húmedos y empezaron a ser repartidos por la poca piel expuesta. No tardaron mucho en deshacerse de la ropa que les cubría, necesitados de mas piel, mas roces, mas sensaciones. Llenando los cuerpos de pequeñas marcas de dientes que o desaparecería en unos minutos o serian cubiertas por maquillaje o una melena azabache.
-Vamos a probar algo.-sugirió Erika separándose de su pelirrojo.-Túmbate.
-De acuerdo.-Wally la obedeció sorprendiéndose de lo que le siguió.
Erika se posiciono encima de el pero mirando hacia sus pies mostrándole el trasero y su su húmeda intimidad., lo miró un momento lamiéndose los labios. Las manos de la morena no tardaron en tomar el erecto miembro para empezar a masajearlo deslizando su mano cuan largo era, Wally empezó a corresponder los gestos deslizando dos dedos entre los labios mayores consiguiendo unos pequeños gemidos que acompañaban a sus jadeos.
Les costo un poco conseguir un ritmo adecuado para los dos en el que pudieran disfrutar del placer que reciben sin pausar ni ralentizar el que estaban dando. Los sonidos de placer de ambas voces se acoplaban al húmedo ruido producido por las manos que se deslizaban acariciando y apretando las intimidades llenas de fluidos.
-¡Arg!-gruño Wally al sentir de golpe como Erika empezaba a tomarlo con su boca, poco a poco como si fuera un helado.-Ahora veras.
Agarró a la morena de los muslos para separarlos mas exponiendo su entrada, abierta, caliente, palpitante, y solo para el. El pelirrojo se humedeció los labios antes de alzar la cabeza y empezar a saborearla con movimientos precisos que hizo que los labios en su hombría empezaran a entorpecer su trabajo pero no haciéndolo menos placentero.
Erika bajo su cabeza profundizando la penetración en su boca para empezar a subirla con ayuda de su mano que continuaba con el suculento masaje, mientras Wally continuaba besando y lamiendo todo lo que tenía a su alcance.
Continuaron, dejándose llevar por la espiral de placer por varios minutos, el fuego de sus vientres subía y subía gracias a las caricias que provocaba la lengua del otro junto a los gemidos ahogados. Cuando Wally empezó a vibrar contra ella Erika no pudo más y se vino, teniendo que sacar el miembro del pelirrojo de su boca para no quedarse sin aire. El cual no tardo en venirse contra ella llenando su rostro de semen.
-Perdón, perdón.-empezó a disculparse al ver el estropicio que había hecho tras separarse.
-No es nada darling.-se lamió los labios de los resto cerca a sus labios en el corto periodo que el pelirrojo tardo en ir y volver con una toallita para limpiarla.
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