
-Sea lo que sea lo que pasara allí, sera mejor que lo olvides.-incordio Talón en un tono amenazante sin incluir un “alteza” como tenia por costumbre.-Te esta afectando
-Pues si me afecto tener el mejor sexo de mi vida y saber que no…-se corto en cuanto se dio cuenta que se había ido de la lengua.
-¿QUE?-grito Talón sin poder controlarse.
¿Pendragon se había acostado con alguien?
Algún héroe de pacotilla de aquella otra tierra se había atrevido a acercarse a ella.
-Merde…-estaba claro que Gwen no quería decírselo a juzgar por su expresión y por el hecho de que había mascullado en francés.
Y no había soltado lo de “buen sexo” por que si, fuera quien fuera el maldito la había hecho delirar, no había otra razón para su extraño comportamiento cada vez que lo veía. Una parte de la heredera de Arturo se preguntaba si estaría a la altura de aquel con el que estuvo.
-¿Quien?-inquirió clavando sus ojos en ella poniéndola nerviosa.
Antes de que se diera cuenta Gwen llevo la mano al broche de su capa, sabia que aquella maldita cosa poseía un hechizo que la teletranspotaba al lugar donde estaba alojada con la metahumana y el mago. Y Merlín ya se ocupo de que el lugar fuera ilocalizable.
Tenia que averiguar con quien fue. Tenia que averiguar que le hizo y como. Iba a hacer que Gwendoline Drayce se olvidara de lo que hizo en aquel mundo aunque tuviera que estar follándosela una semana entera sin parar.
-Estas loco si crees que pienso hacerlo.-Jason lo miro como si considerase ponerle una camisa de fuerza.
-Solo quiero que averigües que hizo Pendragon en ese mundo.-repitió cansado tomando su bol de cereales.
-Me ha costado sudor y sangre poder trincarme a esa gata salvaje. ¿Y quieres que lo eche todo por tierra porque la princesita se tiro a alguien?-agito la cabeza.-Esta claro que es eso, se te nota en la cara. Vas a tener que sacárselo tu.
-Me duele en el orgullo admitirlo, pero cada vez sabe como esquivarme mejor.-no pudo evitar preguntarse si había aprendido como hacerlo en aquella maldita tierra.
Tuvo que aguantarse las ganas de lanzarle a Jason el cuchillo de la mantequilla cuando este comenzó a reírse de el. Pero seria mejor que se centrara en alguna manera de acorralar a Pendragon y sacarle lo que paso, y con quien.
Era una idiota. Una completa idiota. La mas grande de todas las idiotas. La Reina de los idiotas.
Se le había ido la lengua en frente de Talón, en frente de Grayson.
Sabia desde el primer momento que era una locura hacer cualquier cosa con Nightwing, pero el parecido, la amabilidad y las adorables atenciones de la contraparte de ese maldito búho la habían hecho caer en sus brazos y en su cama. Y ahora no podía evitar recordar aquellos momento cada vez que estaba sola y preguntarse si Grayson seria tan atento en la cama como lo fue Dick.
Echaba de menos como susurraba “mi Reina” con todo el cariño del mundo, como aquellos ojos azules la miraban con devoción. Pero esta vez sabia que podía olvidarse de oír las palabras de un Dick Grayson en la boca del otro.
-Gwen.-levanto la cabeza encontrándose con los ojos oscuros y sabios del mago.-¿Estas bien?
Suspiro, si se lo preguntaba es que estaba claro que sabia que algo rondaba por su cabeza. Vago la mirada por el rostro de su mentor, su segundo padre. El día que habían llegado a Gotham había vuelto a adoptar su apariencia juvenil aparentando ser solo unos años mayor que ella.
-Es Grayson.-fue su única respuesta.
Merlín se sentó al lado suya. Gwen estaba segura de que el sabia mejor que ella como era su relación con el Talón y como le había afectado lo ocurrido en aquella otra tierra.
-No eres la primera de tu estirpe en sentir algo por el enemigo.-fueron sus primeras palabras haciendo que se ganara un sonrojo.-Pero si eres la primera en luchar con todas sus fuerzas contra el, y la primera cuyo enemigo no esta ligado a Mordred y Morgana o la magia negra en general. Ademas de la primera en encontrar una alternativa.
-¿Como…?
-A pesar de todos mis esfuerzos en hacerte una reina digna, tu punto débil sigue siendo tu expresividad.-Merlín sonrió como hacia siempre, una sonrisa que había visto varias veces encandilar a muchas personas.-Si lo que te preocupa es la reacción de Talón cuando descubra que intimaste con Nightwing lo único que puedo aconsejarte es que se lo digas tu en lugar de que lo descubra de alguna manera, ambos sabemos que tiene medios.
No le quedaba mas remedio que darle la razón, ademas, si la situación se truncaba en muy mal camino aun tenia el hechizo para volver a casa de inmediato.
Si pudiera enviar mensajes a la otra tierra le enviaría un mensaje a Nightwing de que ahora estaba del todo segura que la ratera del museo era su contraparte. Pues se encontraba entrando en el, Merlin había detectado lo que parecían ser unas joyas de la reina Ginebra que había encantado en su momento contra maleficios de control mental pero que habían desaparecido seis generaciones después. Merlín no sabia si habían sido robadas, vendidas por los descendientes que las obtuvieron o regaladas.
Ahí estaban, en una vitrina. Un hermoso collar y pendientes a juego de oro y coral desgastados después de mil años desde su creación, no pudo evitar pensar que en su momento que el coral brillaría del tono exacto del estandarte Pendragon. Miro el rotulo y no pudo evitar sonreír si algunas de las personas encargadas, o el propio dueño supieran que eran joyas de la reina de Arturo…
-Sabia que eran mágicas.-dijo una voz a su espalda que la petrifico.-Pero que encima sean joyas arturicas.
Bajo sus ojos a la parte inferior del rotulo, la cual no había leído.
“Donadas para la exposición de parte de la familia Wayne”
Se giro lentamente, consciente que había caído en la trampa de Talón. Sabia que tomaba todas las joyas mágicas como una simple gata ladrona y había preparado una jugosa carnada para ella. Estaba claro que quería continuar la conversación sobre sus actividades en la otra tierra.
Se sorprendió al verlo, había dejado todos los cuchillos y armas atrás junto a su mascara de búho, el traje sencillo y negro sin abalorios le hizo pensar en Nightwing por no hablar del antifaz para ocultar su rostro que era exactamente el mismo. Trago saliva.
-Yo creía que su alteza seria mas astuta.-ignoro la sensación de vació ante esas palabras. La apariencia de Talon hacia que una parte de ella esperase un “mi reina”.-¿De quien eran?
-De Ginebra.-no tenia sentido ocultar detalles sobre las joyas.-Supongo que querrás hablar.
-Supones bien, alteza.-Gwen clavo sus ojos en la raíz del pelo de Talón con la esperanza de no mostrar nada.-No paro de pensar como es posible que haya alguien que pueda superar lo que hicimos en el parque
Estaba claro por la sonrisa torcida de Grayson que el calor que estaba sintiendo en su cara debía de ser un rojo que se confundía con su antifaz.
-Es lo que hay.-se limito a responder evasiva aun a sabiendas de que debería contárselo.
-Oh, así que no lo supero. Estaba en el mismo nivel.-sonrió divertido.
¿Cómo…?
Tenia que cambiar su antifaz por una mascara que ocultara todo su rostro, si seguía así no podría tener ningún tipo de conversación con Talón o sus hermanos.
-No querrás comparar un simple frotamiento como perros en celo con lo que hice allá.-si lo hacia bien no tendría que mencionar nombres.
-Estas evadiendo nombres.-soltó con obvia furia ante la comparación.-Así que es la contraparte de alguien que conozco.
No tenia sentido esquivar su mirada, Gwen sabia que sus ojos habían revelado la verdad en cuanto oyó la palabra “contraparte”.
-Oh dios mio, alguien que conozco muy bien.-la sorpresa acompañada de lo que parecía un tono de traición se notaba en la voz de Talón.
-¿Por que insistes tanto?-pregunto queriendo desviar al tema del que había sido su amante.-Seguro que te has acostado con varios tipos de chicas que harán maravillas en la cama. No se porque yo debería ser diferente.
-Por que…-Grayson dijo las palabras lentamente.-..yo no buscaría consuelo por el rechazo de mis propios sentimientos acostándome con una Gwen Drayce que disfruta haciendo fechorías.
Lo había adivinado.
Había adivinado que estuvo con el Dick Grayson de aquel mundo. Con Nightwing. Y sabia mejor que ella lo que le había llevado a hacerlo.
Nightwing la adoraba y ella lo adoraba igualmente.
Pero con Talón era otra historia.
No tuvo tiempo de decir nada, Talón paso a su lado sin mirarla dirigiéndose a la vitrina, con una caja en las manos que no le había visto.
-Lo desactive todo una hora antes.-explico mientras abría la vitrina.-Al fin y al cabo solo tomas las joyas que podrían ser mal utilizadas por su magia.
Guardo las joyas con extremo cuidado con manos expertas en la caja de madera negra para luego tendérsela. Gwen la tomo con manos temblorosas sin saber que decir, sin atreverse a mirarle a la cara. Esperaba cualquier cosa menos esa indiferencia y silencio frio por su parte.
-Gwendoline…-el sonido de su nombre en un susurro le hizo levantar la vista de la caja. Una sonrisa torcida se formo en el rostro de Grayson.-Al menos se que te sientes atraída a mi cuerpo.
Y sin mas se fue, dejándola estupefacta. Porque a pesar de lo socarrón de aquella frase pudo notar la tristeza en aquellas palabras.
Le cedió la caja a Merlin que tampoco podría creerse lo que le había contado, lo que le hacia preguntarse cuando tendría visiones que le pudieran resultar de provecho. El mago abrió la caja y observo las joyas haciendo que soltarse un suspiro.
-Estas joyas…-comenzó tomando el tono que significaba que lo que iba a decir era algo que tenia que tener en cuenta.-Fueron un regalo de aniversario.
Alzo una ceja, normalmente no le contaba detalles triviales como ese.
-Ya, ya se lo que piensas.-Merlín no pudo evitar reír con sus dientes, blancos y perfectos para un ser milenario que vivió en plena edad media.-Arturo se las regalo a Ginebra a pesar de saber la verdad. Esto de aquí creo que es tuyo.
Tomo algo de dentro de la caja mientras se levantaba y se lo dio antes de de dirigirse a su habitación para hacerse cargo de las joyas. Gwen observo el trozo de papel que Merlín le había dado, tenia escrito nada mas que una dirección y un tramo horario en perfecta caligrafía.
“A pesar de saber la verdad” repitió Gwen para si, aquello solo podía significar una cosa, explicando la reacción de su tutor.
Lancelot.
Arturo le había dado esas joyas a su esposa a sabiendas de su relación con el caballero. Y Talón se las había dado de vuelta tras descubrir que había estado con Nightwing y la razón del porque.
Nunca le había gustado el tema de Lancelot, al menos desde su punto de vista como heredera. Solo conocía los versos que resumían su romance con Ginebra, pero ahora deseaba con todas su fuerzas poseer algún volumen mas completo y detallado de aquella historia abarcando a sus tres protagonistas.
Volvió a mirar el papel mientras en su mente el recuerdo de Nightwing ardía sin posibilidad de apagarse. Aquellos ojos azules no paraban de aparecerse cada vez que cerraba los ojos.
Se encontraba en un barrio de clase media, habitado principalmente por jóvenes que recién habían terminado sus carreras universitarias, el descansillo estaba pintado en colores claros. Levanto su puño aun sin saber por que estaba haciendo aquello y golpeo la puerta con sus nudillos.
Grayson no tardo en abrir la puerta, llevando unos pantalones de gimnasia azul oscuro y una camiseta de un tono mas claro sin magas. Estaba todo sudado, lo que le hizo pensar que seguramente estaba entrenando. Gwen no pudo evitar sonrojarse.
Ademas la selección de colores era muy Nightwing.
Suspiro para encontrar su viaje hecho, observándolo, aun frío, alto, independiente, sin pasión. “No como el. No como mi Lancelot” así rumio ella y la culpabilidad creció a medias en sus pensamientos.
Aquellas palabras vinieron a su mente mientras Talón la recibía con una sonrisa torcida y se apartaba para dejarla pasar, en cuanto Gwen cruzo la puerta la cerró para guiarla hasta la cocina del loft.
-Justo había terminado de entrenar e iba a cocinar algo.-explicó abriendo la nevera.-¿Quieres algo?
-Con un zumo o cualquier otra cosa para beber estoy bien.-respondió observado la sala, amplia y apenas amueblada.
Todo era equipo de gimnasia, salvo por la cadena de música junto al televisor, un sofá de cuatro plazas que parecía ser un chaise longue negro y unos altavoces repartidos estratégicamente e incrustados en lo alto.
-Generalmente me gusta hacer vida en la mansión, pero si quiero entrenar solo suelo venir aquí.-explicó mientras le tendía un vaso de zumo de naranja.-Tengo otros dos apartamentos mas para determinadas cosas.
Cosas de búhos. Cosas de chicas. No hacía falta decirlo, pero que le diera la dirección de ese apartamento en concreto tenía que significar algo. ¿Verdad?
-¿Nunca has pensado en volar del nido?-pregunto tomando el vaso y dando pequeños sorbos.
-Mi contraparte tiene su propio piso donde vivir.-soltó como un hecho, lo cual era, y dejando en el aire lo que pensaba.
“Si.”respondió Gwen en su mente.”Lo hicimos allí”
El silencio invadió el loft, ninguno decía nada mientras Grayson cocinaba unas tostadas francesas. Cuando termino las sirvió en un plato y las coloco con intención de sentarse frente suya, había demasiado para alguien de su tamaño.
-No era necesario.-dijo Gwen mirando el plato, tenia bastante buena pinta.
-Si no vas hablar.-la tomo de la barbilla para que lo mirase, aun seguía de pie.-Al menos mantén la boca ocupada.
Con que esas tenia.
Sin apenas pensar lo tomo de la camisa y lo acerco a ella para besarle. Noto su sorpresa, la cual duro como dos segundos, antes de apresurarse a corresponderla fervientemente lamiendo y mordiendo.
Aparto el plato de su camino cuando se subió de rodillas a la encimera para profundizar el beso y rodear el cuello con sus hombros mientras Grayson hacia lo mismo con sus caderas. Todo estaba yendo demasiado rápido otra vez, pero esta vez no le importaba.
-Gwend…-empezó a decir separándose de sus labios.
-Elegí este mundo, te elegí a ti.-lo interrumpió imaginándose su linea de pensamiento.
-Ginebra eligió su reino en lugar de su corazón.-le recordó entrecerrando los ojos.
-Yo no soy Ginebra. Y no eres ningún premio de consolación, ni viceversa,vuestras personalidades son muy distintas.-respondió con un tono tajante volviendo a besarlo.
No supo si la creyó o simplemente acepto la situación, pero las manos de Talón empezaron a vagar por su cuerpo, acariciándola como si quisiera aprenderse cada centímetro de ella. Mientras Gwen deslizaba sus dedos por la mandíbula de él, provocandole escalofríos de placer a juzgar por los sonidos que producía.
Se pararon, y Grayson la miro fijamente antes de tomarla por las piernas para que fuera su trasero el que estuviera en la fría baldosa de la encimera.
-Mejor si tengo mas acceso a ti, Gwendoline-susurro mientras las manos se detenían en el cierre de sus pantalones-Voy a saborearte entera.
Gwen apoyo sus manos en la encimera abriéndose de piernas a medida que sus vaqueros se deslizaban por sus muslos hasta llegar a sus talones para luego desaparecer en algún rincón. Observo como Grayson se relamía ante la visión antes de empezar a lamerla por encima de su ropa interior haciendo que soltara un gemido de sobresalto llevando una mano a la cabeza de este.
Continuo un buen rato sin apartar sus bragas, mientras la mano del Talon se introducía bajo su camisola hasta llegar la altura de sus senos los cuales empezó a masajear y pinchar al ritmo de su boca.
-¡Ah!… Richard… por favor…mas.-logró decir entre suspiros bajando la mirada encontrándose con esos ojos azules ardiendo como nunca imaginó.
-¿Mas como, su alteza?-preguntó juguetón sin detener su mano.
-Ma de todo…mas profundo…mas duro.-suplico Gwen en un tono lujurioso imposible para ella.-
-Oui, votre Altesse.-susurro en una sonrisa torcida, dejando sus senos para desnudarla por completo de cintura para abajo para empezar a devorarla en condiciones
Echo la cabeza hacia atrás soltando leves gemidos intentando mover sus caderas al ritmo de la boca de Grayson apoyando ambas manos en la encimera. Entretanto este la agarraba tan firmemente de las piernas que posiblemente le dejaría la marcas de sus dedos.
Estuvo probandola, tanteandola con sus labios, sus dientes y su lengua hasta el ultimo rincón de su intimidad, ya casi estaba a punto cuando el Talon paro inmediatamente separándose de ella.
-…Richard…-suplico al verlo alejarse divertido.
-No todo seria tan fácil, su alteza.-dijo socarrón quitándose la camiseta y sacando algo de un cajón de l mueble tras su espalda para luego hacerla girar.
Gwen se lo vio venir, pero no creyó que se apresurara tanto en penetrarla y de una manera tan brusca y deliciosa que le hizo soltar un largo gemido entre el dolor y el placer.
-¿Personalidades opuestas?-pregunto con voz ahogada en su odio mientras la lamia-Seguro que te trataría como una reina…
Y empezó a moverse, duro y rápido, con una mano sujetando sus caderas y la otra desabrochando los botones de su camisola para luego tomarla bruscamente de uno de sus senos sin ninguna consideración, pellizcandola con todas sus fuerzas. Pero a pesar de de la rudeza y poco cuidado Gwen estaba encantada, los gruñidos y gemidos que salían de sus labios se entremezclaban.
-Pero eso no funciona contigo.-prosiguió ronco y húmedo entre jadeos.-Mírate, escuchate. Te encanta estar así, sometida solo a mi…
No podía articular nada coherente, así que se limito a alzar mas sus caderas apoyando todo el torso descansando en la fría encimera produciendo un delicioso contraste con el calor en su interior y en su espalda.
-Toda mojada y apretada…-empezó a morderla dejándole marcas.-Gimiendo tan alto y desesperada por más… Tendrás sangre real pero estas disfrutando como una simple perra en celo…
-¡Ah!.-gritó al sentir como le daba un azote y luego clavaba los dedos en la nalga aún sensible.-Ri… Richard… ¡arg!
Grayson apretó el agarre de ambas manos mientras la penetraba aún más rápido y profundo si era posible. Como si quisiera venirse con ella.
-Aguanta Gwendoline…-le oyó suplicar.-Solo un poco más.
Pero no pudo ser así, al oírlo cómo pronunciaba su nombre de aquella manera todo dentro de ella estalló violentamente acompañado del nombre de Grayson con toda la potencia de sus cuerdas vocales. Cuando termino sintió como salia de ella y la mano en su pecho la abandonaba. Giro la cabeza para ver como se quitaba el preservativo y empezaba a masturbarse para correrse en su espalda jadeando “Gwendoline” una y otra vez con los ojos clavados en los de ella.
-Me encantas así…-observo la espalda marcada y cubierta de su semillas.-Aunque también me encanta ese intento de mirada de odio tuyo. La próxima vez te dejare que me hagas lo que quieras si me miras de esa manera.
Luego se agacho para lamer su propia esencia provocandole pequeños escalofríos de placer que la hicieron suspirar.
-Mejor no hagas ningún ruido, su alteza-le advirtió tomándola para cargarla al baño.-No creo que tengas fuerzas para otro asalto. Aun…
Tras una ducha en la que se había dedicado a mimarla con un masaje y caricias que le devolvió, Gwen se encontraba sentada en el regazo de Grayson en el sofá llevando su ropa mientras los dos compartían el plato de tostadas que había sobrevivido milagrosamente.
-¿Que paso con las joyas?-pregunto como si nada mientras le daba un beso en la comisura para limpiarla de restos de huevo.
-Merlín se hizo cargo de ellas.-susurro Gwen acomodándose en su pecho, ya no tenia mas hambre.
-Supongo que pasara algún tiempo hasta que vuelvan a ver la luz.-dijo dejando el plato a un lado y empezando a deslizar sus dedos cepillandole el cabello con mimo.-¿Te están esperando?
Levanto el rostro clavando sus ojos en la tierna mirada que le estaba dedicando.
-No.-respondió acomodándose aun mas.-Me puedo quedar aquí todo el tiempo que quiera.
-Gracias…-fue lo ultimo que Gwen que oyó antes de quedarse profundamente dormida en los brazos de su Talon.
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