
Erika gruño cuando oyó el pitido que avisaba de un mensaje que le había despertado. Notando como el brazo de encima suya se apartaba para tomarlo y revisarlo.
-Spam…-soltó Wally devolviendo el trasto a su sitio.-Ya podrían enviarlo a una hora decente.
Enterró el rostro en la espalda de la morena mientras volvía a abrazarla repartiendo un par de besos que le producían unas agradables cosquillas.
-No creo que pueda volver a dormir.-murmuró el pelirrojo deslizando la mano por debajo del camisón.
-Ni yo..-murmuró Erika dejándose hacer disfrutando de los pequeños besos y caricias aun con el sopor del sueño encima.
Soltó un jadeo cuando la mano del pelirrojo se enterró entre sus piernas acariciándola, haciendo que moviera las caderas contra el mientras empezaba a mover los dedos por encima de la ropa interior.
-Calma, yo lo haré todo.-susurro Wally contra su oído mientras pegaba mas sus caderas a las de ella sintiendo la dureza creciente de su miembro.
Introdujo la mano dentro la ropa interior, notando la humedad que recién había provocado y empezó a masajear su intimidad mientras poco a poco empezaba a vibrar sus dedos. Convirtiendo los jadeos en ahogados gemidos. Y aun no los había introducido siquiera.
Lo hizo cuando llego al orgasmo, para alargar el estallido de placer. Disfrutando del gemido que la almohada amortiguo.
Erika rodó sobre si misma cuando el pelirrojo saco los dedos de ella y empezó a besarle con gratitud a la vez que hincaba una rodilla entre sus piernas para restregarla contra la notable erección. Moviéndola a un ritmo que dominaba consiguiendo varios jadeos y gruñidos contra sus labios.
Las caderas se pegaron a ella cuando terminó. Ambos se miraron con mirada cansada pero gratificantes sonrisas, dispuestos a volver al mundo de los sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario