
Gwen se encontraba sentada en el
extremo del pantalan con los pies sumergidos en el agua y la vista
clavada en un libro que aparentemente tendría ya sus años,
cualquier persona se hubiera escandalizado al ver semejante y
presuntamente valioso volumen al aire libre junto al mar donde la sal
podría dañarlo fácilmente. Pero la bruja del mar tenia todos sus
libros y pergaminos bien protegidos con hechizos de todo menos el
paso del tiempo. Quizás en ese volumen encontraría el hechizo que
llevaba días buscando, no por nada era originario de Dinamarca.
-¿Algo
interesante?-pregunto una voz sacándola de sus pensamientos.
Gwen
levanto la mirada de las paginas y la llevo al agua donde había
alguien mirándola sonriente y juguetón. Acercándose a ella cuando
dejo el libro atrás y saludándola restregándose contra sus piernas
como si fuera un gato.
-Yo
también me alegro de verte, Dick.-murmuro la bruja controlando un
sonrojo.
-No
me vas a responder.-murmuro el sireno levantando sus ojos azul
profundo hacia ella.-¿Que tenia ese libro que te tenia absorbida?
-Buscaba…
opciones.-desvelo consiguiendo que Dick abriera los ojos sorprendido
al comprender.
-No
son solo hechizos para poder respirar bajo el agua, ¿verdad?
-Debe
de haber alguna manera sin que nos dañe a ninguno y sin
condiciones.-decía mientras se sacaba el vestido playero que
llevaba.-Y a ser posible que permita volver a la forma original.
Y
sin mas se lanzo al agua, sintiendo unos brazos agarrándola antes de
que llegara a hundirse del todo, Gwen tenia una sonrisa triste
mientras rodeaba el cuello de Dick con sus brazos y le daba un tierno
beso.
-Vas
a convertirte en una autentica bruja del mar.
-Según
los cuentos si….
-No
se si me gusta la idea, jugar de esa manera con la naturaleza de los
seres vivos.
-Siempre
ha habido hechizos de transformación de ese tipo. Pero con el tiempo
se han ido prohibiendo por diversas razones-la mayoría era por
poderosos hechiceros y brujas que lo usaban con la idea de hacer daño
o por los efectos secundarios.
Pero
no se iba a dejar asustar. Quería estar con Dick y no solo
físicamente, quería compartir el máximo de horas posibles,
dormirse y despertarse en sus brazos, saber que era totalmente
posible que tuviera sus crías y no una pequeña posibilidad.
Necesitaba que ambos fueran lo mismo, aunque fueran alternando.
Ademas
estaría bien poder vivir con alguien que no lo dejase todo lleno de
pintura cada vez que se frustrara ante lo mínimo. Volvió a besarlo,
esta vez mas apasionadamente, deslizando las manos por el torso
esculpido en músculos y alguna que otra cicatriz fruto de las luchas
de territorio y para protegerse de los depredadores, el mar no
perdonaba ni a los suyos.
Soltó
un suspiro separándose de aquellos labios cuando sintió las manos
de Dick entre sus cuerpos tanteandola por encima del bañador.
-¿Has
venido solo para eso?-susurro mientras movía sus caderas contra
aquellos dedos.
-No
puedo evitar que me invada la curiosidad por la anatomía
humana.-dijo contra su oído de tal manera que le produjo un
escalofrío a pesar de lo lamentable de la frase.
-Eres
un idiota, Richard.-murmuro Gwen entre suspiros.
-Por
eso intento remediarlo.-dijo este empezando a bajar la prenda
inferior.-Coge aire, mi reina.
Y
con solo ese aviso se sumergió inmediatamente, apenas dándole
tiempo para hacer aquello. Mientras se hundían Gwen apretó aun mas
las caderas contra las de el, y clavo sus rodillas en los laterales
de la cola del sireno. Intentando contener los suspiros y gemidos
mientras las manos del otro buscaban su entrada y los labios
acariciaban cada centímetro de piel de su cuello, no tardo mucho en
volver a necesitar aire así que llevo unas de sus manos hasta donde
se encontraban las agallas de Dick y las acaricio con el dedo pulgar
como tenían por señal para que aquellos labios se posaran sobre los
de ella en un profundo beso para darle aire; beso que Gwen aprovecho
para explorar la otra boca disfrutando del sabor salado que la
invadía.
Gimió
contra aquellos labios agarrándose aun mas al cuando dos dedos se
introdujeron en su interior explorándola de manera similar a como
estaba haciendo ella antes con su lengua. A Dick le encantaba
demasiado jugar para su gusto, pero eso no le impidió mover las
caderas contra los dígitos y separarse para mirarlo a los ojos
aunque fuera un par de minutos hasta que volviera a necesitar
oxigeno. Los ojos que eran del mismo azul que la cola ardían con
pasión y no se movían de los de ella aun sabiendo que el no tendría
problemas para verla perfectamente cuando se sumergieran aun mas,
ademas de que el maldito medio pez no estaría dentro de ella hasta
que alcanzara el fondo.
Siguió
acariciándola, besándola y masturbando la haciéndola gemir hasta
cuando le daba oxigeno hasta que alcanzaron el fondo donde Dick la
hizo tumbarse mientras flotaba un poco por encima de ella, beso a
Gwen otra vez pasandole todo el oxigeno que pudiera y se separo
rápidamente de ella para empezar a lamer la piel de su cuello e ir
bajando lentamente hasta la parte superior del bikini donde se
marcaban obviamente los pezones erectos de deseo, Dick no pudo evitar
una sonrisa que parecía digna de un depredador antes de mover la
tela exponiendo los pechos directamente al agua salada y morder un de
ellos. Gwen tuvo que taparse la boca con una manos mas por retener
el aire que para silenciar el gemido que se moría por soltar debido
a las sensaciones que aquella lengua producía en sus pezones junto a
los dedos en su interior.
Lo
necesitaba dentro, a duras penas pudo hacer un esfuerzo para que se
girasen y ella quedase encima sentada encima de su cola, sabia que se
estaba dejando pero le daba igual. Tomo las muñecas del sireno y las
coloco a los do lados se su cabeza en un intento de inmovilizarlo a
pesar de que tenia una gran desventaja tanto de fuerza como por el
elemento en el que se encontraba. Aun así el brillo de los ojos de
Dick indicaban que disfrutaba, Gwen se inclino para besarlo y tomar
aire mientras empezó a restregarse con aquella cola que tenia un
extraño tacto a la altura en la que se sabia donde se encontraba la
abertura, como podía mantener el sireno mantener su miembro dentro
aun a sabiendas de que estaba totalmente excitado era un misterio
para ella.
No
tardo mucho en sentir algo contra ella mientras Dick alzaba las
caderas, quizás inconscientemente.
“Ya
era hora”.pensó Gwen soltando una mano para tomarlo, el tacto y la
forma no era nada parecido al de un ser humano. Aquel falo estaba ya
recubierto por una especie de sustancia pegajosa, quizás para
adherirse mejor durante la penetración y la punta tenia una gorma
mas triangular y encorvada.
Se
podría decir que soltó un gemido al guiar aquella extremidad a su
interior. La sensación de tenerlo dentro era algo a lo que aun no
terminaba de acostumbrase, pero no es que fuera algo desagradable. Guió sus manos hasta las agallas del sireno y las acaricio a
sabiendas que para ellos aquella era una zona erógena y sacandole
un gruñido a Dick el cual empezó a mover sus caderas contra ella a
mayor rapidez y con mas profundidad haciendo que Gwen en consecuencia
gimiera y gruñera contra aquellos labios.
Cuando
quiso darse cuenta volvieron a girar quedando ella debajo para que
pudiera penetrarla mas fácilmente y pasear sus manos por cada
centímetro de su ser haciéndola estremecer. Gwen lamentaba no poder
llamarlo por su nombre una y otra vez para hacerle saber todo el
placer que le hacia sentir; por no hablar de las cosas que podía
sentir gracias a las cualidades biológicas del sireno, mas de una
vez habría podido jurar que sentía como aquel miembro palpitante se
movía en su interior y rasgaba sus paredes interiores
sobresaltándola ante la delicia de aquellas sensaciones
desconocidas.
No
tardo mucho en venirse profundizado el beso y comprimiendo su
interior apresándolo de tal manera que Dick no tardo en correrse
llenado su interior. Se quedaron hay quietos en el fondo sin dejar de
besarse para recuperar el aliento por ambas partas y sin que el
saliera de ella. Cuando volvieron a la superficie Gwen no podía de
dejar de sentir aquellos ojos azules recorriendola mientras se
vestía.
-Seria
interesante probar de la manera humana.-respondió el cuando le
devolvió la mirado con gesto interrogante.