12 feb 2019

Under the sea



Gwen se encontraba sentada en el extremo del pantalan con los pies sumergidos en el agua y la vista clavada en un libro que aparentemente tendría ya sus años, cualquier persona se hubiera escandalizado al ver semejante y presuntamente valioso volumen al aire libre junto al mar donde la sal podría dañarlo fácilmente. Pero la bruja del mar tenia todos sus libros y pergaminos bien protegidos con hechizos de todo menos el paso del tiempo. Quizás en ese volumen encontraría el hechizo que llevaba días buscando, no por nada era originario de Dinamarca.

-¿Algo interesante?-pregunto una voz sacándola de sus pensamientos.

Gwen levanto la mirada de las paginas y la llevo al agua donde había alguien mirándola sonriente y juguetón. Acercándose a ella cuando dejo el libro atrás y saludándola restregándose contra sus piernas como si fuera un gato.

-Yo también me alegro de verte, Dick.-murmuro la bruja controlando un sonrojo.

-No me vas a responder.-murmuro el sireno levantando sus ojos azul profundo hacia ella.-¿Que tenia ese libro que te tenia absorbida?

-Buscaba… opciones.-desvelo consiguiendo que Dick abriera los ojos sorprendido al comprender.

-No son solo hechizos para poder respirar bajo el agua, ¿verdad?

-Debe de haber alguna manera sin que nos dañe a ninguno y sin condiciones.-decía mientras se sacaba el vestido playero que llevaba.-Y a ser posible que permita volver a la forma original.

Y sin mas se lanzo al agua, sintiendo unos brazos agarrándola antes de que llegara a hundirse del todo, Gwen tenia una sonrisa triste mientras rodeaba el cuello de Dick con sus brazos y le daba un tierno beso.

-Vas a convertirte en una autentica bruja del mar.

-Según los cuentos si….

-No se si me gusta la idea, jugar de esa manera con la naturaleza de los seres vivos.

-Siempre ha habido hechizos de transformación de ese tipo. Pero con el tiempo se han ido prohibiendo por diversas razones-la mayoría era por poderosos hechiceros y brujas que lo usaban con la idea de hacer daño o por los efectos secundarios.

Pero no se iba a dejar asustar. Quería estar con Dick y no solo físicamente, quería compartir el máximo de horas posibles, dormirse y despertarse en sus brazos, saber que era totalmente posible que tuviera sus crías y no una pequeña posibilidad. Necesitaba que ambos fueran lo mismo, aunque fueran alternando.

Ademas estaría bien poder vivir con alguien que no lo dejase todo lleno de pintura cada vez que se frustrara ante lo mínimo. Volvió a besarlo, esta vez mas apasionadamente, deslizando las manos por el torso esculpido en músculos y alguna que otra cicatriz fruto de las luchas de territorio y para protegerse de los depredadores, el mar no perdonaba ni a los suyos.

Soltó un suspiro separándose de aquellos labios cuando sintió las manos de Dick entre sus cuerpos tanteandola por encima del bañador.

-¿Has venido solo para eso?-susurro mientras movía sus caderas contra aquellos dedos.

-No puedo evitar que me invada la curiosidad por la anatomía humana.-dijo contra su oído de tal manera que le produjo un escalofrío a pesar de lo lamentable de la frase.

-Eres un idiota, Richard.-murmuro Gwen entre suspiros.

-Por eso intento remediarlo.-dijo este empezando a bajar la prenda inferior.-Coge aire, mi reina.

Y con solo ese aviso se sumergió inmediatamente, apenas dándole tiempo para hacer aquello. Mientras se hundían Gwen apretó aun mas las caderas contra las de el, y clavo sus rodillas en los laterales de la cola del sireno. Intentando contener los suspiros y gemidos mientras las manos del otro buscaban su entrada y los labios acariciaban cada centímetro de piel de su cuello, no tardo mucho en volver a necesitar aire así que llevo unas de sus manos hasta donde se encontraban las agallas de Dick y las acaricio con el dedo pulgar como tenían por señal para que aquellos labios se posaran sobre los de ella en un profundo beso para darle aire; beso que Gwen aprovecho para explorar la otra boca disfrutando del sabor salado que la invadía.

Gimió contra aquellos labios agarrándose aun mas al cuando dos dedos se introdujeron en su interior explorándola de manera similar a como estaba haciendo ella antes con su lengua. A Dick le encantaba demasiado jugar para su gusto, pero eso no le impidió mover las caderas contra los dígitos y separarse para mirarlo a los ojos aunque fuera un par de minutos hasta que volviera a necesitar oxigeno. Los ojos que eran del mismo azul que la cola ardían con pasión y no se movían de los de ella aun sabiendo que el no tendría problemas para verla perfectamente cuando se sumergieran aun mas, ademas de que el maldito medio pez no estaría dentro de ella hasta que alcanzara el fondo.

Siguió acariciándola, besándola y masturbando la haciéndola gemir hasta cuando le daba oxigeno hasta que alcanzaron el fondo donde Dick la hizo tumbarse mientras flotaba un poco por encima de ella, beso a Gwen otra vez pasandole todo el oxigeno que pudiera y se separo rápidamente de ella para empezar a lamer la piel de su cuello e ir bajando lentamente hasta la parte superior del bikini donde se marcaban obviamente los pezones erectos de deseo, Dick no pudo evitar una sonrisa que parecía digna de un depredador antes de mover la tela exponiendo los pechos directamente al agua salada y morder un de ellos. Gwen tuvo que taparse la boca con una manos mas por retener el aire que para silenciar el gemido que se moría por soltar debido a las sensaciones que aquella lengua producía en sus pezones junto a los dedos en su interior.

Lo necesitaba dentro, a duras penas pudo hacer un esfuerzo para que se girasen y ella quedase encima sentada encima de su cola, sabia que se estaba dejando pero le daba igual. Tomo las muñecas del sireno y las coloco a los do lados se su cabeza en un intento de inmovilizarlo a pesar de que tenia una gran desventaja tanto de fuerza como por el elemento en el que se encontraba. Aun así el brillo de los ojos de Dick indicaban que disfrutaba, Gwen se inclino para besarlo y tomar aire mientras empezó a restregarse con aquella cola que tenia un extraño tacto a la altura en la que se sabia donde se encontraba la abertura, como podía mantener el sireno mantener su miembro dentro aun a sabiendas de que estaba totalmente excitado era un misterio para ella.

No tardo mucho en sentir algo contra ella mientras Dick alzaba las caderas, quizás inconscientemente.

Ya era hora”.pensó Gwen soltando una mano para tomarlo, el tacto y la forma no era nada parecido al de un ser humano. Aquel falo estaba ya recubierto por una especie de sustancia pegajosa, quizás para adherirse mejor durante la penetración y la punta tenia una gorma mas triangular y encorvada.
Se podría decir que soltó un gemido al guiar aquella extremidad a su interior. La sensación de tenerlo dentro era algo a lo que aun no terminaba de acostumbrase, pero no es que fuera algo desagradable. Guió sus manos hasta las agallas del sireno y las acaricio a sabiendas que para ellos aquella era una zona erógena y sacandole un gruñido a Dick el cual empezó a mover sus caderas contra ella a mayor rapidez y con mas profundidad haciendo que Gwen en consecuencia gimiera y gruñera contra aquellos labios.

Cuando quiso darse cuenta volvieron a girar quedando ella debajo para que pudiera penetrarla mas fácilmente y pasear sus manos por cada centímetro de su ser haciéndola estremecer. Gwen lamentaba no poder llamarlo por su nombre una y otra vez para hacerle saber todo el placer que le hacia sentir; por no hablar de las cosas que podía sentir gracias a las cualidades biológicas del sireno, mas de una vez habría podido jurar que sentía como aquel miembro palpitante se movía en su interior y rasgaba sus paredes interiores sobresaltándola ante la delicia de aquellas sensaciones desconocidas.

No tardo mucho en venirse profundizado el beso y comprimiendo su interior apresándolo de tal manera que Dick no tardo en correrse llenado su interior. Se quedaron hay quietos en el fondo sin dejar de besarse para recuperar el aliento por ambas partas y sin que el saliera de ella. Cuando volvieron a la superficie Gwen no podía de dejar de sentir aquellos ojos azules recorriendola mientras se vestía.

-Seria interesante probar de la manera humana.-respondió el cuando le devolvió la mirado con gesto interrogante.

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